sábado, 10 de agosto de 2013

La luna de ninguna.

Y casi no pasan los años.
Lo sé.
Como si se hubiese detenido el tiempo entre mis dedos.
Y los tuyos se entrelazan con mi mano...
que deslizo hasta tu pie.
Y de tu pie impulso el vuelo...

Parece que fue ayer cuando robábamos los segundos a tu reloj de pared.
Cuando escondíamos recueros en cajitas de papel.
Parece que fue anoche cuando la luna se encendió para las dos.
Y a las dos volvimos una.
Y a la una nos cambió.

Pero no cambio yo mi caminar por tu cintura.
Ni tus manos en mi pelo.
Así dejo que pasen las horas.
Y da igual si se para el tiempo...

No hay comentarios:

Publicar un comentario