jueves, 29 de agosto de 2013

Sabes amargo.

No me da la gana de endulzar las palabras con azucarillos de dos duros.
No necesito que me digan “hoy no vales” para salir y correr.
Detesto las idas y venidas.
Y odio... las miradas que se clavan punzantes en mi nuca cuando giro cada esquina...
la esquina de algún sitio donde no quiero ni estar.
Alivio las promesas que me hice,
y ahogo las ideas que vendrán.
Entre tanto y nada, y suma y sigue,
me agobio en un vaso y su cristal.
Me ahogo entre palabrería absurda...
y absurda tu promesa si te vas.
Enciendo cada llama, a cada paso...del peso que me quitaré al caer...
pues caigo,y me levanto y sigo andando
pero tu herida... no se endulza con la miel.




miércoles, 21 de agosto de 2013

Musa.

Ven, y cuéntame despacio.. de tus prisas, tus apuros.
Ven, y átame las manos, con los hilos de tus ojos...
que las hojas que prestaste, a la musa de tus letras,
se fue volando tan lejos, que ya nadie la encontró.
Pero cuando el sol se apague...y cuando los labios sientan
que las grietas de su alma las congeló el corazón...
entonces aprieta fuerte, las heridas de tus ansias...
que algún día fueron algo, y ahora algo ya no son.
De puntillas y a lo lejos, veo el caminar desnudo
de los pies que andan a brincos, por no quererse quemar...
porque queman las alturas,
y las idas y venidas...
porque quema aún el olvido,
cuando se que tú no estás.

sábado, 10 de agosto de 2013

La luna de ninguna.

Y casi no pasan los años.
Lo sé.
Como si se hubiese detenido el tiempo entre mis dedos.
Y los tuyos se entrelazan con mi mano...
que deslizo hasta tu pie.
Y de tu pie impulso el vuelo...

Parece que fue ayer cuando robábamos los segundos a tu reloj de pared.
Cuando escondíamos recueros en cajitas de papel.
Parece que fue anoche cuando la luna se encendió para las dos.
Y a las dos volvimos una.
Y a la una nos cambió.

Pero no cambio yo mi caminar por tu cintura.
Ni tus manos en mi pelo.
Así dejo que pasen las horas.
Y da igual si se para el tiempo...

miércoles, 7 de agosto de 2013

Me estalla la gracia. El sinsentido. El vacío.
Mi alma se pierde. Tu humo la embriaga.
Apaga el cigarro...
Ennegrecidas tus palabras se me clavan. y más. y más hondo.
Y pum...
Se apaga el reloj que nos dio tiempo al tiempo.
Y mi tiempo. y el de nadie...
Las horas pasan entre cuerdas flojas. Se tambalean sin cesar. Sin detenerse a pensar sobre el paso de los segundos. De los instantes...
De los reflejos de las caras de un Don Nadie cuando para el tren. El tren. ¿A dónde?....
y, ¿quién sabe?...
Y las horas pasan...y pesan.
Y duele cada mirada. Y amarga cada suspiro.
Tus alas las cortaron mis párpados. Mis alas las cortó tu sinsentido.
Y sigo no sintiendo nada. Y no sintiendo te siento a ti.
y tú...TU...
¿para qué más, si tú no estás?.
Y no están los momentos de amargas palomas, y alondras oscuras.
Oscura se queda la habitación.
Y si tú no estás en ella...
Oscura me que quedo yo.


martes, 6 de agosto de 2013

Atreverse.


Vuela.
Desviste los sueños. Enreda tu alma.
Rompe cada gramo. Cada hilo. Cada instante.
Y vuela.

Desenreda los momentos que te atrapan.
El aquí. El ahora. Escapa...

El sinsentido cobra sentido en mí. Y no sentir alivia el alma.
Y danza.
Envuelve cada paso y déjalo fluir.
Empapa el parque con tu aroma. Deja que baile desnuda...y fluya.

Así cada paso huele a ser tú, y yo...
Conmigo.

Y sigo sintiendo que quiero saltar.
Y salto...y lo intento, y me caigo.
Y cierro los ojos y me siento bien.

Nárrame despacio un deseo entre tus manos.
Y deja que se cuelen las alondras en mi pelo.
Mi pelo siempre enredado.
Y el mundo siempre callado.

Y me miro desde afuera... y lejos me siento plena.

Me embriagan los sentimientos, los aromas, las miradas.

Las rosas cada vez son mas oscuras.
Y oscuras no pueden ser.

Asi que, coge la mano y salta.
Pinta cada recobeco de colores y azafrán.
Escribe hasta quedar sin aliento. Hasta que duela respirar.

Y entonces...solo entonces
cuando el mundo se detenga en un tic-tac que no cesa,
y las lunas se enciendan entre cajas de cristal...
Atrévete a dar el salto
y siempre sentir que es válido.
Porque los pasos son firmes,
y cada sueño es amado...