lunes, 16 de septiembre de 2013

Trece transiciones.

No me imagino un paraíso más perfecto que la curva de tus pechos.
Ni sueño con un aroma tan dulce como el roce de tu piel.
Me desmonto, en mil pedazos, entre cada lunar de tu espalda; encontrando el camino que me leve a algún rincón.
No recuerdo un cielo libre, más hermoso que tus brazos... donde volar sin reproches; donde volar porque sí.
Y adoro abrir los ojos, y perderme en tus latidos...
sentir tu aroma inundando lo mas profundo de mí.
Hoy invento malabares con canciones de dos notas, y de trece transiciones de tus noches sin final.
Y me enciendo con tu abrazo, y me apago sin tu luz; si no brillan tus luceros tanto como brillas tú.
Con tu frío me hago fuerte, y nuestro calor nos templa...
y somos uno y el otros, y uno solo al final,
en el camino que hallamos, y que vamos inundando...de nuestra propia fragancia, de los versos y del mar.









asw.

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